jueves, julio 13, 2006

LA PALABRA: ARGUMENTO GRUPAL, POR ANDRÉS ARANGO

Quizás para muchos, tal vez para unos cuantos pocos y escogidos, lo que voy a empezar diciendo ya lo han oído en repetidas y repasadas (leídas) ocasiones a través de diversos medios y variados tiempos.
Bien. Trataré, por petición de un buen amigo, traer a colación el mismo tema que tanto he expuesto a lo largo de los últimos años, los mejores de mi vida, y saludar con esto, a todas aquellas que han estado involucradas a lo largo y ancho de mis días.
¿Empezar, quizás, con mi nombre? Andrés Arango, para servirles. 03-10-1978. 28 años. Normalita, Nuevos Aires. Bajista. Productor. Consejero. Consultante para sellos disqueros. Cazador de Talentos en terrenos Hardcore, Crust, Grindcore y Gore. Colaborador ocasional de la UCZine con entrevistas, reseñas y artículos de dudosa necesidad.
No me arriesgaré a exponer el increíble listado de agrupaciones en las cuales llegué a calar por diversos motivos, antes de tocar tierra firme en la agrupación La Inmunda, formando parte desde el comienzo de aquella arriesgada historia cuando el nombre era algo así como El Estrambótico Cuarto De Betty, y lo que hacíamos era un formato trío: Betty Bajano en la voz y la guitarra, Julio Patiño en la batería y yo en el bajo.
Con Diego Caicedo en la guitarra, Carlos Márquez en la percusión y Andrea Sinisterra como ayudante ocasional para salvaguardar los motivos vivenciales, conformamos una de las agrupaciones más recordadas, necesarias y veloces que Nuevos Aires alguna vez haya visto.
Dueños de un principio noise, no dudábamos en aproximarnos lo máximo posible al elemento hardcore, combinarlo con el principio punk y desatarnos con furia para con el antiguo y siempre necesario rock and roll. El jazz llegaría después, cuando yo ya no hacía parte de la agrupación inmunda.
No soy un ser perfecto. Tal vez ninguno de nosotros lo sea. Y en La Inmunda lo descubrimos muy pronto cuando tuvimos que hacer gala de nuestros incipientes conocimientos psicológicos para mantener a flote una relación que cada vez más parecía desvanecida en el aire.
Estuve a través de la pesadilla. “Superblue (e.p.)”, “Lamprea”, “7498” y ya cuando las aguas volvieron a calmarse, colaboré lo más que pude en lo que se conocería como “Sonido de verga”, para aprovechar aquellas vacaciones, separarme del grupo, tomarme un descanso en una tierra demasiado caliente, y para completar el cuadro majestuoso de la epifanía, enamorarme perdidamente de Sara Spider, enceguecerme por su tórrida y morena belleza y entrar a formar parte de su agrupación Folk, Amor Spider, todo de una forma tan rápida e inverosímil, que cuando anuncié mi abandono de La Inmunda para lo que se llamaría “Tres infiernos (e.p.), ya era el bajista de la banda de nuestro antiguo productor, el siempre frío y calculador Hugo Frost, la muy Grind, Ataque Caníbal. Cuatro álbumes en estudio. Un álbum en vivo. Uno de tomas raras, alternas, ensayos sin pies ni cabezas y experimentos varios. Una vida en NYC. Una especialización en sonidos callejeros y apropiación de recursos para la producción hechiza, delicada y hermosa de álbumes en formato lo-fi.
Tuve que aceptarlo. Llevaba el Grindcore en mi sangre, y junto a Frost, Peggy Blanchot (guitarra) y Bloody Christopherson (batería), conforme ese cuarteto que puso tan en alto el nombre de Nuevos Aires dentro de la escena internacional y mundial.
Mi capítulo de agrupaciones paralelas o laterales, comienza cuando el siempre ponderado señor Bohórquez me llama para formar una banda cuyo nombre es Huesos!, junto a nada más ni nada menos que mi antiguo compañero de sección rítmica, Julio Patiño, y mi ídolo guitarrero, el “albañil” James Rodríguez.
No tuve tiempo de dudarlo. Bohórquez, desde Noiseinuse, Patiño, aún desde La Inmunda, James, desde sus siempre útiles Estudios Sepulturero y mi menda, conformaríamos una agrupación que siempre tiene una nueva carta para jugar en cada oportunidad para salir a la calle en formato cd, lp ó cs; ya sea en plan death metal, en acomodos y aproximaciones heavy, o en variaciones extremas de canciones clásicas de la historia del rock.
Lo que casi nadie sabía, era que dado la incontinencia creativa de la dupla Frost-Blanchot, para con Ataque Caníbal, un álbum bien podría componerse en un par de meses, mientras otro álbum estaba apenas siendo grabado, con una gira por otro álbum a cuestas.
Frost estaba más implicado, durante largas y extenuantes jornadas en sus Troubles At Home Master Noise Studios; Bohórquez, después de dejar grabado el álbum “Fuzzible”, con ElRuido, propuso la creación de otro proyecto paralelo. Pretendía acallar la gutural voz del género death, y para ello, con la ayuda de Peggy Blanchot y del joven y talentoso baterista John Dylan García, conformamos el grupo llamado The Word Is Death, para empezar el arduo trabajo de exploración sensorial que nos llevará hasta las orillas soñadas por medio de la composición musical partiendo de álbumes de jazz.
El trabajo composicional duró tres años.
Ataque Caníbal se acabó. Noiseinuse publicó el e.p. “Bullahead” y el álbum “Shadows of Thorns”. John Dylan formaría parte de una extraña agrupación de funkcore llamada Helecho. Yo produciría algunas de las más bizarras agrupaciones de nuestra más reciente historia, y al final, 78 minutos de intrincadas composiciones saldrían a la luz bajo el título de “Never the less”, para, de una vez y para siempre, no volver a entrar a un estudio de grabación bajo los impulsos de aquella agrupación capaz de despertar ciertas incomodidades dentro del público más acérrimo y hardcore del death metal.
Noiseinuse publicaría otro álbum: “A Different kind of death”, y para la extensa gira por los States, LaPalabra sería invitada, mientras mi mente empezaba a darle forma a un proyecto que, sin enterarme, había tomado posesión de mi voluntad y que no llevaría otro nombre que el de THE RATA MUERTA E.P., apoyado, inicialmente por una agrupación Crust, llamada Hipotermia.
Ahora he regresado de las 52 fechas en el norte y antes de embarcarme en un nuevo grupo de tiempo completo, trato de darle algún orden a mi vida y de responderme algunos incómodos pero necesarios cuestionarios de preguntas que sólo la vida puede hacerme.
Huesos! sacará un álbum a finales de año o principios de 2007, no hay afán, y mi trabajo compositivo clama por darle un nuevo nivel de madurez dentro de la extensa historia que he recorrido.
THE RATA MUERTA E.P., será un experimento de Freecore, un estilo que mezcla el Free Jazz con el Hardcore y que se alimentará de cualquier manifestación lírica, poética, narrativa y oscura que conduzca al centro puro del dolor para hallar en su centro alguna clase de luz.
Mi tiempo, es gracioso reconocerlo, apenas comienza. Así lo siento yo ahora. Así lo siento yo todo el tiempo desde que se me ocurrió el gracioso nombre para mi agrupación permanente que yace bajo una tonelada de lecturas.
No hay, tampoco, afán.
Para esta ocasión las cosas deben hacerse de la forma más correcta posible, y ya lo siento así.
Estoy preparado.
Así que quien quiera seguirme a partir de este punto blanco bien pude hacerlo.
La realidad, algunas veces, es mucho más fuerte y potente que la ficción.


Andrés Arango, para UCZine, Julio 2006

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