jueves, octubre 27, 2005

PALABRAS MUDAS, PALABRAS INVISIBLES- Entrevista exclusiva con Henry W. Bohórquez, integrante de The Word Is Death

Dejo que el enigmático y silencioso señor Bohórquez escoja la mesa de la cafetería en la cual realizaremos el diálogo y me conduce al fondo oscuro, a donde poco llegan las líneas de luz falsa, a donde las velas están disponibles para cubrir cualquier intento de ataque por parte de la oscuridad. La barba, larga y canosa por el uso, le cubre parcialmente el nombre del grupo que se asienta en su camiseta, pero después de una ardua lucha paciente, logro identificarlo: Guiso; el grupo de noiserock chileno que cerró la tarima alterlatina del último rock al parque. Señor Bohórquez se da cuenta de que le miro su camiseta y dice “es lo mejor que he oído en muchos años…tienen tanta autenticidad es escena, que deberían donar unos cuantos gramos a algunos grupos locales” Quiero saber a qué grupos se refiere, pero calla. Señor Bohórquez tiene una voz ceniza, tan suave que uno no se da cuenta de que la oye. Es como si no necesitara del aire para darla a conocer. Como si transmitiera un mensaje telepático que convirtiera cada frase en un bloque rectangular en el cerebro del escucha. Pide un café gigantesco y me inquiere a por la primera pregunta. Señor Bohórquez es el monstruo del Lago Ness del rock nacional y no ha abierto la boca para algún medio de comunicación en casi cuatro años. Y sin embargo, mi mano y mi voz no tiemblan. Lo que siento frente a esos ojos es una confianza que me desconecta de cualquier intento de prejuicio que tenga encendido dentro de mí. Señor Bohórquez no permite que le haga comentario alguno sobre su posición personal frente a las entrevistas, y tengo tres capítulos de preguntas, uno por cada uno de los grupos en los que participa (los otros dos son: noise in use y Huesos!). Pero debo escoger solamente uno de ellos, y es el llamado The Word Is Death, su proyecto más reciente – tres años de antigüedad-, que acaba de publicar su primer trabajo discográfico, el voluminoso “Never The Less” (Moby Kong/elcentro,05), que un magazine rotuló como “el sonido que permea la piel la mañana siguiente al primer ataque del definitivo apocalipsis.”
“Andrés (Arango, bajista) me mostró los demos de un par de bandas Death que podría producir para la entonces recién creada Lagartija Records, y llegamos a la conclusión de que el Death había dado casi todo lo que podría dar. Por lo que decidimos componer un tema de postdeath metal, basado en ingestiones industriales de jazz y en leves, pero cada vez más frecuentes inyecciones de post rock. Luego se uniría Peggy (Blanchot, guitarrista), y el núcleo estaría conformado.” “La mayoría de canciones se compusieron entre los primeros compases del 2003 y el ecuador del 2004. Pasamos por dos o tres bateristas, hasta que hallamos a John Dylan tocando con una banda extraña llamada Helecho, justo por esa época. Desde el otoño del 04 hasta comienzos del 2005 terminamos de componer los temas, arreglarlos y darle sustancia total y absoluta al proyecto.”
-¿Cómo fue la forma de composición?
“Creo que es la única manera que conozco de componer: tocando en ensayos. Buscando nuevas rutas. Algo así. En esos preliminares no teníamos nombres a las canciones. Decíamos “esta” o “aquella”. Los títulos estuvieron listos al final.”
-¿Por qué esa idea de hacer un álbum de Death instrumental?
“Queríamos que la gente creara una idea a partir de lo que oía. Dejarles esa libertad. No asumir la típica imposición de…………..”
-Algo como lo que proponía Miles Davis
“Exacto. Es maravilloso poder traducir una historia, un momento, un sentimiento a un idioma que no tiene palabras, y que luego será convertido en algo diferente por parte de cada uno de los escuchas. Si es que realmente quieren escuchar. El idioma musical esta hecho con palabras mudas, con vocablos invisibles. Así ha sido durante mucho tiempo, así será.”
-¿Está cansado de las palabras?
“No. Para nada. Somos seres humanos, seres sociales y necesitamos hablar. Sufrimos morfológicamente algunas adecuaciones para comunicarnos por medio de la voz. ¡Para qué voy a negar eso!
La idea con The Word Is Death es la que expliqué en un comienzo: llevar el death a un punto en que no necesita expresar, vocalmente, algo. El asunto es con el Death, no con la palabra.”

He terminado con mis preguntas. Le digo a Señor Bohórquez que el álbum me ha transmitido una serie de sensaciones que no logro ubicar con precisión en mi cabeza. “¿Y te molesta eso?”, me dice. Le responde que no. Él se ríe. “Bueno, más o menos esa era la idea que pretendíamos”. Le confieso que mi tema favorito es “Protect me dub”, y que me recuerda, irremediablemente, a mi padre. Me dice que su favorita es “String Quartet’s Orgy”, pero me quedo esperando la subsiguiente explicación. Dice algo así como que se tiene que ir y me estrecha la mano. Hago un último intento de retenerlo con una pregunta más y le digo que Guiso también fue una hermosa sorpresa para mí. Dice que esa camiseta le tiene desde hace un año. Él paga la cuenta. Le regala una sonrisa a la mesera y cruzamos el recinto hasta dar con la tropelera y concurrida calle. “Voy hacía el sur”, dice. Yo me quedo estático. También voy para el sur, pero prefiero verlo alejarse. Dos segundos después, una pareja de mediana edad, lo cubre a mi vista. Por un momento no sé a donde ir. Sigo quieto. Alguien se estrella conmigo. Sigo quieto. Estoy contento. Con eso es suficiente.

(agradecimiento especial a la UCZine, que permitió transcribir la entrevista hecha al músico Bohórquez)

THE WORD IS DEATH “NEVER THE LESS”

INDIT.
TEARS IN B MAJOR.
EVELINE HAASE.
STING QUARTET’S ORGY.
OPUS 2.
MAHAUT..?
GOYA.
THY BLACK CARROTS.
NULLA DIES SINE LINEA.
CAPUT MORTUUM.
56 CANVAS.
FINAL’.
TUNGSTENO.
LATERAL FAITH.
OUTSIDER PET.
LOOPS AT DINNER.
PROTECT ME DUB.

Grabado en Troublesathome Yellow Noise, por Hugo von Frost
Mezclado en Estudios Döttir, por Clara Robinson
Masterizado por Hugo von Frost
Producido por Betty Bajano con Andrea Sinisterra

THE WORD IS DEATH: Henry W. Bohórquez: guitarras, programaciones, samplers.
Peggy Blanchot: guitarras, teclados, ambientes.
Andrés Arango: bajos.
John Dylan García: batería, percusiones.


elcentro,2005.

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