Tras el ataque en democasete de “Monchito” (2003), la participación en el tributo a Ultrágeno –la canción: “En vos confío”-, las tres canciones del “13 pomeas a Puentegato”, y la ausencia del ritual de presentación cada sábado desde su núcleo de operaciones, La Jaula, debido a la estadía en el extranjero de un par de sus integrantes, el momento de la revancha parece haber llegado.
“Firmamos un contrato libre con Recocha en diciembre de 2005”, dice el gracioso personaje.
“Nosotros mismos lo produciríamos, lo mezclaríamos, lo masterizariamos y aportaríamos el trabajo de arte.”
Era de esperarse.
Debo confesar que si alguna vez creí ver un álbum entero de esta agrupación, lo imaginé bajo su propio signo disquero.
Recocha, sin embargo, es un punto indicado para expresar lo que el septeto anónimo piensa decir.
“Quizá, la propuesta de algún sector de los integrantes del grupo, de expandir las fronteras…nuestras fronteras.
“Quizás el hecho de que La Jaula ha cumplido un ciclo como lugar para presentarnos.
“Quizás el temor por dar la cara…ha finiquitado.”
Tal vez, después de 5 años de avanzar en la misma dirección, han asumido otra clase de retos.
“Estuvimos dos años sin realizar ninguna presentación.
“Una vez completos, tocamos dos sábados con nuestros amigos de Queso.
“La afluencia de público había aumentado. Fue una gran sorpresa para nosotros.”
El tiempo, en el seno de la banda, no había pasado en vano: relaciones entre integrantes, estados maritales, noviazgos consolidados, paternidades, licencias de maternidad.
“Eso es Mono. Una agrupación pasiva que no puede evitar el paso de la vida real.
“La agrupación siempre tiende a dar la mayor libertad a cada uno de sus integrantes, excepto el toque de los sábados.
“Ahora que el ritual ha finalizado, ya hemos recibido una serie de críticas por parte de algunos fans.
“Pero ya que pasamos de los 30, no queremos aburrirnos por obligaciones autoimpuestas.”
Desde que Mono instauró La Jaula, el lugar se ha convertido en lugar de ensayo y de grabación de varias agrupaciones de Normalita: Fractura, Mineco, ZmudA…y, por supuesto, Queso, los ingenieros de sonido del recinto.
“El espacio de los sábados lo mantendremos en formato Soundsystem.
“Abriremos el sitio de 1 a 5 p.m. y lo pondremos a rodar.
“La gente verá que se pone a hacer.”
-“Monchito” fue compuesto, grabado e interpretado con Queso; ¿ocurrirá así en esta ocasión?
“No. La situación es diferente. Queso también tiene un contrato con Recocha. Y el receso que tuvo Mono sirvió para que compusiera algunos temas. Esos serán los componentes del futuro trabajo.”
-¿Seguirán la misma línea de “Monchito”? Un pop defectuoso, unas letras informales….
“Habrá cambios, de eso estoy seguro. Un sector de la agrupación ha tenido cambios drásticos en sus vidas y eso afecta. Sigue siendo pop, tal vez enfermo, pero decididamente será menos informal. Los ensayos apuntan a algo parecido al trabajo “The Find”, de Mineco.”
-¿Cómo percibe la escena actual de Normalita?
“Madura. Cuando empezamos, todo apuntaba a que se llevaría un proceso serio e interesante. Me agrada ser parte del capítulo lo-fi de este asunto.”
Ingeniero de Sistemas en la voz y bajo; Diseñador Gráfico en voz y guitarra; Comunicador Social en voz y guitarra; Licenciada en Idiomas en teclados; Músico en batería; Hermano Músico en saxofón; Hermano Músico en trompeta; son los integrantes del septeto. Y por el momento, no tienen ninguna intención de revelar sus nombres reales.
“Estamos ensayando. Grabaremos en La Jaula y traeremos a algunos invitados, quizá de Mineco, para que aporten algo con las cuerdas.
“Aún no hay afán. Pretendemos producir un álbum lo suficientemente atractivo y, no se, quizá sea el único álbum que saquemos.”
-¿Piensan girar?
“Gira no. Presentaciones y conciertos. Ir, de pronto, a otra ciudad. Na’más.”
-¿Para cuándo estará listo el álbum? ¿Tiene ya título?
“Septiembre, octubre; ya le dije que no hay afanes de ningún tipo. Es posible que el título salga de alguna de las canciones o de alguna frase de las canciones.”
Ingeniero de Sistemas me deja oír una parte del último ensayo que grabaron.
Se oyen más maduros, y al mismo tiempo, infantiles.
Tal vez por la presencia de los bebés que ahora acompañan al colectivo.
Mono es una de esas agrupaciones que empiezan el proceso de envejecimiento con dignidad, asumiéndolo por completo, sin ocultar nada.
En el set-list colgado a la entrada del centro de ensayos, veo nombres pintorescos como: “En mi mente, sólo nubes” o “Dentro del peligro y la caja de herramientas.”
Ingeniero de Sistemas me dice que son frases de las canciones que aún no tienen nombre.
Pienso, por un momento, en que las podrían enumerar, tal como lo hace Huesos!, pero entonces, sería muy aburrido.
Y de pronto, como si Ingeniero de Sistemas leyera mi mente, dice: “Llevarán el nombre de los hijos de los integrantes.”
Una luz se apaga, aunque el sol está presente aún en el cielo.
Ingeniero de Sistemas me acompaña hasta la puerta, y entregándome un par de calcomanías que promocionan La Jaula como centro de ensayos y rudimentario estudio de grabación, envía un último mensaje que debo transmitir a todos los lectores:
“Confíen en Mono. El pop enfermo triunfará y los hará orgullosos.”
Y río.
Y me voy.
Isaías Reyes
UCZine
Julio 2006
UCZine
Julio 2006
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