"LOVE COMES IN COLORS"
Alguna vez la palabra se convirtió en carne, y antes de desaparecer, tuvo la fortuna leve de temblar para el público demente que se encerraba a agitar voces dentro del teatro inundado.
La bandera quedó sobre la superficie, y antes de que la siguiente ola irrumpiera en el paraíso quemado de la vida rutina, la punta de la iglesia se elevó en justa sincronía con el sol. Y hubo un dolor esquivo que aparató lo más recóndito del plasma, y que saludando con la vertiente algodonera, se dejó consumir con el apartado tejido cobrizo cobertor, y llamó a cada esquina para romper los tendones en las horas indicadas por el fuego delirio del día.
No existió ningún ataque. La nada progresó hasta acabar con los murmullos de vida desinflada que otorga misterios precoces, y más tarde que nunca, la relación sin fin del alma acallada, se sepultó entre las corrientes de abortos soñados, bajo pequeños influjos gastronómicos que retornaron a cada superficie y sirvieron del placer servido en la cocina.
Hoy todo viene lento. El progreso pasa bajo la superficie, con nuestras piernas detenidas en el aire, no hay una esencia perfecta, pero tampoco tenemos las mismas miradas de un día común.
La herida se lame con el color de turno. Algunos la llaman amor. Otro nombre más común es recuerdo. El hechizo que todo lo toca y lo esfuma.
"
...entonces el fuego apagó la luz. Se sumergió en un tímido mutismo de manos encantadas, e inicio el proceso de componer el viento con el mismo aire con que le atraía la muerte de la beatitud.
Sonó un lejano acorde de tres pitos y, corriendo, se aventuró a lo que alguna vez había probado cada noche de compañía variada: el aluminio.
Podrían ser las 3 a.m. de un día cualquiera, y aquí, desde la fuente entera de la poesía, se daban cita algunos demonios fugaces; la plana mayor de la devastación mental, la caducada con certeros golpes misóginos. Y aquí, en silencio, destruido por el llanto de silicio, se rompían en llanto las lúgubres nubes que en algún momento poblaron la fantasía cobijadas por los temores de dos tonos. El frío seguía funcionando por entre los dos rumores de alternatividad ciega. Punto muerto que hallaba la verdad oculta dentro del sueño corriente, y prefería perder el misterio a dejarlo desecho con el paño de violencia que encarnaba a un líquido único, perfecto equilibrio con la llama data que basa su lamida en la recolección de muestras de sombras.
(La imagen fortuita es el interior lúcido de un asesino agazapado entre los márgenes tóxicos de un reflejo repentino. No profesional. Los sueños se debaten entre ráfagas de aspavientos inundados por próligos desnudos que alguna vez siguieron estando muertos. Los días designan sus razones, y valorando el mundo que atropellan la pantalla, surgen dementes de entre las vocales perdidas de un idioma monotemático. El mensaje se debate entre la vida y la histeria. Una voz golpea una voz, y definiendo el estilo de un común denominado, todo el resultado se altera con la propuesta de un comienzo sin nombre, sólo deseo, sin nombre, sólo deseo, sin nombre, sólo deseo; solo caminando por la calle de una avenida que guarda dentro de un cofre gris, la vacuna contra el mundo que hoy dicta ese miedo desde la pantalla fetal.)
"THIS IS THE SOUND/I'VE BEEN MAKING/MY WHOLE LIFE"
Habito el mundo.
El manto pálido desde las estrellas.
El anonimato.
El héroe que ríe ocultando su dolor.
La última frase.
Un recuerdo caótico desvanecido entre sueño, imaginación o realidad.
La parábola de metal.
El croar de un instrumento de viento.
El capullo para procrear en paz.
Habito el mundo
y muero por la boca del pez.
Muero dictando las medidas
que alguna vez fueron ciertas.
Las medidas que antes de
cristalizar la noche, se
enterraron en la playa,
como un escondite de tiempo
que alguna sombra
no debería descubrir
ni violar.
La fuga es realidad perdida.
Un laberinto de voces que nada atentan con el resplandor de madrugada.
Un baño deletreado al revés.
Los resultados descompuestos de una redada infantil.
Y querer poblar el mundo de recursos infinitos.
No es sólo el amor lo que hace falta,
sino un leve suspiro para habitar la memoria del tiempo.
Hoy llueve en el mundo agotado.
Hoy luce inquieto
el titilar de una vela que, apagada,
retoma el mando de una equivocación acertada;
el delito de martillar las venas
evaporando la sangre,
se ríe con el último minuto
en que yacemos con vida,
antes de entrar al sueño
que corre los velos de agua
para darnos la mano
y guiarnos hacia el manto de madre-oscuridad,
cuyos cariños y susurros,
apenas duelen como espinas
cuando atrapamos al vuelo
otro esquivo mensaje de voces
que se cuelan en cada
porvenir.
(para la ejecución de esta obra fue necesario utilizar el cadáver de tres canciones de los fallecidos Smashing Pumpkins, siendo en su orden: "Crush" (del álbum GISH, de 1991), "Raindrops + Sunshowers" (del álbum MACHINA/THE MACHINES OF GOD, de 2000) y "The crying tree of Mercury" (id))
jueves, octubre 19, 2006
ESCONDITE DE TIEMPO
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