jueves, octubre 30, 2008

10) BECKETT

Con cada palabra, o cada esquina que clama por ser tocada con la punta de mi dedo, mi mundo da esa otra agónica aceleración, acercándose, guijarro a guijarro a la orilla del (otro) sueño.

Doy la voz, pero nunca los pasos.

Y mi rastro -colándose entre los labios tibios de una mujer mamífera que permaneció dentro de mi costado hasta que rompí la piel que me aferraba a un pálido murmullo- fue hallado.

Soy una pasión, un encanto, un hechizo.

Soy cada palabra que clama por ser tocada con la punta de mi paciente alma.

No hay comentarios.: