jueves, octubre 02, 2008

14) SAILING AT THE END OF UNENDING

Todas esas voces, al unísono, pervierten mi cabeza.


Un manto fisiológico se apodera de mí.


Como un maldito coro infernal he dejado abiertas las esclusas,

y ya no encuentro el modo de cerrarlas.


Ninguna de ellas, ahora, se permite la quietud; disfrazadas y sonrientes rompen mi casa mientras el ruido toca la campana atrapado en algún invisible aroma.

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